Ir al contenido principal

8 de agosto. Natividad de la Bienaventurada Virgen María

 

Sermón de San Bernardo, Abad.

Homilía 2 sobre Missus est.

«El nombre de la Virgen era María. Digamos algo también acerca de este nombre, que significa estrella del mar y conviene a la Virgen María.

La comparación de María con una estrella es muy adecuada; porque así como la estrella despide su rayo de luz sin corrupción de sí misma, así, sin lesión suya, dio a luz la Virgen a su Hijo.

Ni el rayo disminuye la claridad de la estrella, ni el Hijo disminuyó a la Virgen su integridad.

María es, pues, la ilustre estrella que se levantó de Jacob, cuya luz se difunde por todo el orbe; cuyo resplandor brilla en el cielo, penetra en los abismos e ilumina también la tierra, y, comunicando su ardor más bien a las almas que a los cuerpos, fomenta en ellas las virtudes y consume los vicios.

Es la esclarecida y singular estrella que era menester se levantara sobre este dilatado piélago, para brillar con sus méritos y difundir la luz de sus ejemplos.

Oh tú, cualquiera que seas que te sientes llevado por la corriente de este siglo, y más te parece fluctuar entre tempestades que andar por la tierra firme, no apartes los ojos del resplandor de esta estrella, si no quieres verte arrastrado por la borrasca.

Si se levantaren los vientos de las tentaciones, si tropezares en los escollos de las tribulaciones, mira a la estrella, invoca a María.

Si te sintieres agitado de las ondas de la soberbia, de la detracción, de la ambición o de la envidia, mira a la estrella, invoca a María.

Si la ira, o la avaricia, o la concupiscencia de la carne impeliere violentamente la navecilla de tu alma, vuelve tus ojos a María.

Si turbado ante la memoria de la enormidad de tus crímenes, confuso ante la fealdad de tu conciencia, aterrado ante el pensamiento del tremendo juicio, comienzas a sentirte sumido en el abismo sin fondo de la tristeza o en la sima de la desesperación, piensa en María.

En los peligros, en las congojas, en las dudas, piensa en María, invoca a María.

No se aparte nunca su nombre de tu boca, no se aparte jamás de tu corazón, y para que puedas conseguir los sufragios de su intercesión, no olvides los ejemplos de sus virtudes.

No te descaminarás si la sigues; no desesperarás si la ruegas; no te perderás, si en ella piensas.

Si ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer. No te fatigarás, si ella es tu guía; llegarás felizmente a puerto, si ella te ampara.

Y así, en ti mismo experimentarás con cuánta razón se dijo: “Y el nombre de la Virgen era María”.»

Responsorio

R. Vuestra Natividad, oh Virgen Madre de Dios, anunció la alegría a todo el mundo:
* Porque de vos nació el Sol de justicia, Cristo, nuestro Señor: * El cual, destruyendo la maldición, nos trajo la bendición, y confundiendo a la muerte, nos dio la vida eterna.
V. Bendita sois entre las mujeres, y bendito es el fruto de vuestro vientre. R. Porque de vos nació el Sol de justicia, Cristo, nuestro Señor:

Comentarios

Entradas populares de este blog

23 de septiembre: Fiesta del Santo Padre Pío

Fiesta de uno de nuestros protectores. SÍNTESIS BIOGRÁFICA Francisco Forgione (1887-1968), llamado Padre Pío, por sus votos con los frailes menores. Nació en Pietrelcina, a los 16 años ingresa en el noviciado de los capuchinos, en 1910 fue consagrado sacerdote. En 1918 se hacen visibles sus heridas en las manos, pies, costado y hombro. Luego de San Francisco de Asís, este otro Francisco, conocido hoy por Padre Pío de Pietrelcina, recibe los mismos estigmas de su fundador. Desarrolló una actividad ejemplar en San Giovanni Rotondo, pero los místicos siempre se oponen a los gnósticos de turno; o mejor dicho, los gnósticos se sienten atacados por los místicos que el Espíritu de Dios suscita. Esto motivó una persecución en su contra. TRADICIONAL GUERRA AL MÍSTICO Aislar y torturar al místico, es una costumbre milenaria dentro de ciertos sectores. ¿Los motivos? Los de siempre, casi los conocemos de memoria, pero todos giran sobre este eje: No existe nada de sobrenatural. ...

La Llegada de Cristo (II)

E ntre las dos venidas corporales de Jesucristo en los extremos del tiempo, se da su llegada a nuestra alma, y como lo expone en la Homilía para el Segundo Domingo de Adviento, el beato Guerrico de Igny, monje cirterciense, es una llegada oculta y admirable: «Además por su lugar en el tiempo y por analogía de semejanza, esta venida espiritual se sitúa entre las dos venidas corporales, y a modo de intermediario participa de ambas. En efecto, la primera es humilde y oculta, la última será manifiesta y admirable; ésta es oculta, pero admirable.» Esta llegada de Jesucristo al alma, es una analogía de las dos venidas , porque estas fueron corporales, en cambio esta tercera venida actual es espiritual. «Con razón se dice oculta, no porque la ignore aquel a quien visita, sino más bien porque acontece secretamente. Por lo cual aquella alma gloriosa, gloriándose, se dice a sí misma:  “ Mi secreto es para mí, mi secreto es para mí .” (Is. 24,16.) Pero aquel a quien el Señor ...

"Alégrate, padre Adán", por San Bernardo.

S an Bernardo de Claraval (1090-1133), abad cisterciense.  Este sábado dedicado a la Sma. Virgen María, se lee en los Nocturnos de las horas monacales tradicionales, parte de uno de sus sermones: «Alégrate, Adán, padre nuestro; y tú Eva, madre nuestra, llénate de gozo; vosotros mismos que, así como fuisteis padres de todos, así fuisteis de todos homicidas, y, lo que es mayor desgracia, primero homicidas que padres, consolaos con esta hija, y tal hija; pero alégrese Eva principalmente, pues de ella primero nació el mal, y su oprobio pasó a todas las mujeres. Porque ya está cerca el tiempo en que se quitará el oprobio, ni tendrá ya de qué quejarse contra la mujer el hombre; el cual, pretendiendo excusarse imprudentemente a sí mismo, no dudó acusarla cruelmente diciendo: La mujer que me diste me dio del fruto del árbol, y comí (Gen 3,12). Así, corre, Eva, a María, corre a tu Hija; ella responderá por ti, quitará tu oprobio, dará satisfacción a su Padre por su Madre; pues ha dispuesto...