A partir de 2009, la señora Claudia Buchet ha comunicado oralmente en los Rincones, que el primer pedido de la Virgen, consistía en que se retomara la práctica de volver a rezar el Santo Rosario antes de la celebración eucarística. ¿Por qué se abandonó esta tradición?
REVISONISMO LITÚRGICO. – Si
se mira en el interior de las tradiciones de la iglesia, se verá que
este pedido de la Virgen en retomar la práctica de rezar el Santo
Rosario antes de la Misa, deja al descubierto, una serie de
decisiones tomadas por algunos, las cuales no solo pueden ser
sometidas a crítica, sino que ya parecen no gozar del respaldo
divino.
EL ROSARIO DURANTE LA MISA. – En
otros tiempos, el Santo Rosario se rezaba durante la Santa Misa. San
Juan Bosco era partidario de esta práctica, costumbre que los
salesianos arrojaron a la basura, hace mucho tiempo. Más aún, no
faltan salesianos que dicen que esta práctica ha sido superada, en
otras palabras, superaron a San Juan Bosco.
EL EJEMPLO DE JUAN PABLO II. – Se
afirma, que a Juan
Pablo II se lo vio rezar el rosario durante la misa, cuando ya
anciano asistía a ella por no poder celebrarla.
EL ETERNO RENACER DE LA VERDAD. –
Los modernistas podrán imponer
sus opiniones y elevarlas a categoría científica, pero la Verdad
renace contra los científicos, por eso hoy algunos abogan por esta
práctica 1;
por supuesto, que durante las ceremonias impuestas por el Novus Ordo
del Gran Arquitecto Annibale Bugnini, esto se hace imposible. Las
misas del Novus Ordo, se imponen a fuerza de parlantes de alto
voltaje, tal como lo hacen los iconoclastas modernos en sus
multitudinarias acumulaciones humanas, aturdiendo y gritando, pues se
debe anular al hombre en su interior, para que el Espíritu Santo no
hable. Así en las misas se procura no dejar un minuto de silencio,
puesto que se considera al católico moderno, como el gran incapaz de
hilvanar una sola oración personal.
LA MUTACIÓN. – ¿Cuándo
se abandonó la oración del Santo Rosario antes de iniciar la Santa
Misa?
Para ser justo, diré que en muchas
iglesias esta tradición se mantiene, personalmente lo he podido
hacer hasta nuestros días, y esto, porque las tradiciones no mueren,
sino que muchas veleidades las ofuscan, tal cual lo afirmaba Fustel
De Coulanges hablando del pasado histórico:
«Por fortuna, el pasado no muere del
todo para el hombre, el cual puede olvidarlo, pero lo guarda en sí
mismo; porque tal y como es en cada época, siempre resulta ser el
producto y resumen de todas las anteriores. Si examina su alma puede
hallar y distinguir las diferentes edades según los vestigios que
cada una ha dejado en ella.» 2
A nadie se le puede escapar que el pedido
de Nuestra Señora, implica un amargo, oculto y sutil reproche.
Volvamos a preguntarnos: ¿Por qué se abandonó en algunos sitios
esta tradición?
Se recordará que en la primavera del 60
se comenzaron a dejar de lado muchas tradiciones. Para quienes no
vivieron esa época, la definición más pintoresca de la primavera
del 60 la da el Cardenal Martini, quien en un artículo periodístico
responde la carta de un lector, explicando la iglesia desde un punto
de vista antropológico y dice:
«Basta pensar en los días del
Concilio Vaticano II y la carga de alegría que esto hizo
explotar.... » 3
La “carga de alegría que explotó”
es lo que llamaremos de aquí en más, la primavera del 60.
¿NACIÓ OTRA IGLESIA? – Era
la década donde se insistía en seducir el hombre moderno. Fue un
juego de seducción avalado por la alegría de dichos años, donde se
estaba presenciando el nacimiento de una nueva iglesia. Fue la
estrategia propuesta ante el mundo moderno. Distingo entre
estrategia, plan que hacen los hombres por sí solos, y economía
divina o como la llaman los protestantes dispensación, pues la
desarrolla el Padre en sinergia con el hombre. En la estrategia de
seducción, no interviene el Espíritu Santo, si lo hiciera, sería
economía o dispensación. Esto es así, pues en la Tradición no se
habla de un período futuro de seducción del mundo; a muchos les
pareció posible e hicieron la prueba y hoy vemos los resultados: no
nació una nueva iglesia, sino que murió gran parte de la iglesia.
EL JUEGO DE LA SEDUCCIÓN. – La
seducción tiene sus leyes y su propia práctica. La mujer que busca
ser seducida, se quita los vestidos que emplea todos los días y los
cambia por otros nuevos, pues no solo desea ser deseada, sino también
sentirse distinta y sobretodo, más joven. Esto sucedió en
occidente. Se arrojaron las viejas tradiciones al ropero de los
trapos viejos y se formularon prácticas novedosas y así muchos
hombres de la esposa de Cristo, se sintieron nuevos. ¿La Nueva
Iglesia?
IDIOSINCRASIA DEL SEDUCTOR. – En
primer lugar el seductor no habla, sino que actúa. Por ello la
estrategia de seducción de esos años fue rápida y se actuó antes
que muchas teorías salieran a la luz. El seductor siempre busca
sorprender, de allí las distintas sorpresas que nos deparó dicha
década y sobretodo la siguiente. La seducción no hace caso de
reglas, ni normas, ni de crítica alguna, es acción pura y solo
busca la pasión por vivir. Esta es la razón por la cual la cadena
de obediencia comenzó a romperse en la primavera del 60. Un buen
seductor, solo vive su propio mundo, es innovador, agresivo y no hace
caso de costumbres establecidas; esta es la causa de su aversión a
la tradición, solo vive el momento, no piensa ni en el ayer, ni en
el mañana.
¿QUIÉN SEDUJO A QUIÉN? – Todo
juego de seducción entre seductor y seducido, confluye siempre en un
punto, donde no se sabe quien sedujo a quien. Muchos opinan que
algunos hombres de la iglesia desearon seducir al mundo moderno para
superar la apostasía creciente; otros opinan que en realidad, es el
mundo moderno quien sedujo a muchos consagrados, a tal punto que se
abrió una deserción en sus filas, un relativismo doctrinal
creciente y un sincretismo alarmante. ¿Quién tiene razón? Digamos
mejor, que a ninguno de los dos les faltan razones, cuando se cae en
la seducción, seductor y seducido se igualan entre sí. El resultado
fue un catolicismo que el vaticanista Sandro Magister describe con
mucha certeza al decir que se «soñaba un catolicismo interior y
"adulto", tan amigablemente inmerso en el mundo hasta
tornarse invisible y silencioso.» 4
Hoy la seducción hizo escuela, de allí que circulen muchas teorías
al respecto.
CON TRADICIONES, EXISTE TRADICIÓN. –
Acerca de las tradiciones, no
es mi intención proponer nada nuevo, pero como he sido y soy un
hombre de la calle, la simple lógica del sentido común, me dice que
si existe una tradición viva, por contrapartida debe existir en
alguna parte, una tradición muerta, caso contrario se emplearía
otro término; ahora bien, el sentido vulgar de tradición indica que
es lo que se transmite de alguna forma; entonces, si la trasmisión
es muerta, no existe tradición; por contrapartida, si la tradición
es viva, es porque simplemente existe una transmisión. Por otra
parte, existe tradición, donde se practican tradiciones, caso
contrario no sé cómo se pueda mantener la tradición con novedades;
ergo, los tradicionalistas siguen la tradición, la cual no puede
considerarse muerta, pues está bien viva y más viva que la mezclada
con novedades.
Es el
modernismo, astuto en dar nombres a las cosas, buscando disfrazar las
esencias. Con esto no se trata de poner una tradición en igualdad de
valores con otra, la lógica dice que existen tradiciones de relativa
importancia. Argumentar que la Tradición se puso 'pantalones
largos', suena risueño
para la lógica de la calle, pues la Tradición se ejecuta y se
mantiene. Es una Luz que se deja de la mano de una generación a la
otra. Si la Luz está encendida es tradición viva, sin luz no pueden
existir tradiciones. A la Tradición, no se la muta y mucho
menos puede ser un juego de seducción.
Si seduce, o si no seduce, no es el eje de la Tradición ni del
cristianismo. No mandó Jesucristo seducir el mundo.
La Tradición es una abstracción, pues
vive en las tradiciones, por ello encontramos Tradición donde hay
tradiciones, y la simple lógica me dice que donde se mantienen las
tradiciones, es donde la Tradición está viva.
LA OPOSICIÓN NOVEDOSA, NO ES
TRADICIÓN. – Es real que una
tradición tenga su propio desarrollo dentro de la historia, pues los
hombres han buscado seguirla cada vez mejor, por lo tanto, es
evidente que quien trae novedades, no puede hablar de desarrollo o
'legítimo progreso', sino del fin de la tradición en cuestión. Si
por el 'legítimo progreso' se llega a hacer lo opuesto que se hacía
en el pasado, no existe desarrollo ni 'legítimo progreso', sino
vulgar y simple mutación.
LA VOLUNTAD DE NUESTRA SEÑORA. –
Nuestra Señora, desea que se
restaure la tradición de orar el Santo Rosario para purificar el
alma antes de la celebración del Santo Sacrificio de la Eucaristía.
Muy
bien conoce Ella, que con este novedoso rito del Novus Ordo, se torna
imposible rezar el rosario durante la misa. Es aquí donde Bugnini,
Gran Arquitecto de esta novedosa misa, al estilo protestante, mató
el Rosario, oración que los iconoclastas odian en extremo.
LA NOVEDOSA IMPENITENCIA. – Es
una pena comprobar, como en este proceso de seducción se han
destruido los viejos ritos tradicionales. El rito penitencial al pie
del altar casi no existe, a tal punto, que se induce a creer en estas
'celebraciones
eucarísticas', llamadas
de tono 'pastoral', que la penitencia es innecesaria.
PROMESAS UNIDAS AL ROSARIO. – Alano
de Rupe, en su obrita “De Psalterio”, al escribir las promesas
que hizo Nuestra Señora para quienes recen el rosario, afirma en su
acróstico del Capítulo primero, que la “P” de Psalterio, indica
la penitencia o el arrepentimiento de los pecadores, que recibirán
como gracia al ser rezado.
Por su parte, quien transcribe los
escritos de Alano de Rupe, nos deja un testimonio de las gracias que
Nuestra Señora obtuvo de su Hijo para quien medita los misterios del
Santo Rosario:
«Todo el que ha insistido en esas
pequeñas meditaciones: (1). Será limpiado y guardado por la sangre
de mi Hijo. (2) Y así vivo será transformado en otro hombre, según
el corazón de Dios (3) Y me merecerá, como su protectora y Esposa
eterna.» 5
LA TRADICIÓN COMO MODA. – Los
hombres en su juego de seducción, pueden tirar sus antiguas
tradiciones, como vestidos viejos e instaurar otras costumbres, a las
que no podemos llamar tradiciones, pues no se venían haciendo; pero
pueden afirmar que en estas costumbres novedosas también se refleja
la Tradición. Los hombres son volubles y la moda de las costumbres
los afecta; pero el cielo no es voluble, ni está sujeto a la moda.
De allí que lo afirmado en los Rincones como pedido de la Virgen, no
es otra cosa que lo que se afirmaba por 1475, y es lo mismo que se
reafirma ahora, pues para el Cielo no existen modernismos, ni
postmodernismos; para el Cielo la Tradición es una, estable e
inmutable, ya sea que las “nuevas” costumbres como modas, quieran
reflejar dicha estabilidad o no. Lo que se dice una vez, se dice para
siempre, pues es Dios quien lo da a conocer, ya sea por revelación
“pública” o por revelación “privada”; cuando el cielo
habla, es permanente y no acostumbra diferenciar la moda que usó, el
efecto es el mismo: la inmutabilidad.
PÉRDIDA DEL SENTIDO DEL PECADO. –
Es característica del mundo
moderno, la pérdida del sentido del mal, es decir, la pérdida del
sentido del pecado; con esta pérdida se ha olvidado también el
sentido de la remisión de las culpas.
LAS DOS REALIDADES DE LA PENITENCIA. –
La Penitencia, posee dos
realidades: la confesión de las ofensas y la penitencia
correspondiente para redimir las culpas o las deudas del mal que
hemos realizado. ¿Cómo puede iniciarse un sacrificio, comiendo de
él, sin solicitar la purificación del alma? En la misa tridentina
existían dos confesiones y pedidos de purificación, uno al
iniciarse los ritos al pie del altar y otro antes de comer del
sacrificio realizado. En los novedosos ritos, muchas veces se pasa
todo por alto. ¿Acaso exagera Nuestra Señora cuando pide que se
rece y medite el Santo Rosario?
Mucho se habla hoy acerca de la
purificación de la Iglesia, entonces, rezar el rosario antes de la
Misa para pedirla, es lo que el cielo solicita, y quien dice que esta
purificación es innecesaria, significa que todavía no se despertó.
ROSARIO Y SEDUCCIÓN. –
Preguntémonos por tercera vez
sobre la causa, por la cual la oración del Santo Rosario, en muchos
sitios fue olvidada. Como ya afirmé, en la primavera del 60, algunos
creyeron en su juego de seducción, que esta oración, barroca,
reiterativa y acartonada,
era poco atrayente para el hombre moderno. Sin embargo, esta misión,
cuyos Rincones se nutren de numerosas personas, muchas de ellas
ajenas a toda asistencia religiosa, crece en número con la sola
oración del Santo Rosario, una respuesta que el Cielo les da a los
intelectualoides inmersos en la modernidad religiosa.
LA HESIQUIA OCCIDENTAL. – Es
el Santo Rosario o como la llamó Alano de Rupe, el salterio mariano,
toda una espiritualidad, a la cual tan solo se le puede contrastar la
hesiquia oriental;
dicho en otros términos, es el rosario en occidente, lo que es la
hesiquia
en oriente. Y es el Santo Rosario una río de purificación, una
fuente de Gracia y la espada que degollará las veleidades de un
modernismo apóstata.
1
La opinión puede leerse desde este sitio en inglés:
http://rorate-caeli.blogspot.com/2015/09/the-eucharistic-rosary.html
2
Numa Denys Fustel de Coulanges.- Le cité antique.
3
Carlo Maria Martini, Arzobispo emérito de Milán. Corriere della
Sera, 27 de diciembre de 2010.

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