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Comentario al Mensaje 115


Cargnello, Arancedo, Bergoglio, Poli y Malfa: El bergoglianismo en la Argentina
Han pasado casi cuatro años desde el último Mensaje formal de la Madre de la Humanidad. En estos cuatro años, los acontecimientos se sucedieron en forma vertiginosa, a tal punto, que hoy la situación de la Santa Iglesia, no es la misma que se vivía en abril de 2012. Quien no lo quiere ver, es porque está ciego.
Decía por entonces el Mensaje 114:
No dudes. No des falso testimonio. No te dejes atrapar, por falsos dioses.
Hoy se duda, se da falso testimonio y se cayó en la idolatría.
1. No dudes:
El día 29 de junio de 2016, escribí un artículo, comentando los dichos de uno de los dos papas (pues yo veo dos), quien decía que tenía dudas en la Fe. (http://utvideamlumen.blogspot.com.ar/2016/06/uno-de-los-dos-papas-duda.html)
2. No des falso testimonio: Lo dice el noveno mandamiento.
El día 9 de diciembre último, escribíamos que al Padre Stefano Manelli, fundador de los Frailes Franciscanos de la Inmaculada, se archivaban todas las denuncias en su contra, sin concretarse una sola.
3. No te dejes atrapar, por falsos dioses:
Dice el Catecismo de San Pío X:
359.- ¿Qué es idolatría? - Llámase idolatría dar a una criatura cualquiera, por ejemplo a una estatua, a una imagen, a un hombre, el culto supremo de adoración debido sólo a Dios.
Aquí la lista de los que cayeron en idolatría, es enorme. La Ecclesia non Sancta, aquella que se compone de pecadores, cayó en la idolatría formal. Es la idolatría un pecado contra el primer mandamiento:
Yo soy el Señor Dios tuyo, que te ha sacado de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud. No tendrás otros dioses delante de mí. No harás para ti imagen de escultura, ni figura alguna de las cosas que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni de las que hay en las aguas debajo de la tierra. No las adorarás ni rendirás culto. 1
Observen a los obispos chilenos, vestidos litúrgicamente para dar culto al dios Inti. ¿Alguna vez los vieron así en un caso de apariciones? Por supuesto que no, porque dicen ellos que las apariciones hacen dudar a la gente de su Fe, y esta idolatría que es una consecuencia de sus dudas en la Fe, por lo visto fortalece la Fe. 



Lógicamente, la Revolución Vaticana siempre va un poco más lejos, como el sincretismo de este caso:


Este vacío de cuatro años, donde los prelados pecaron abiertamente contra el primero y el noveno mandamiento, (aclaro que no son los únicos pecados, basta leer los diarios para percatarse de los horrendos pecados de la carne que entre ellos se menciona...), este vacío se cierra con este Mensaje 115, que comentaremos a continuación.
***
1. Exordio.
Así como miro a cada uno de ustedes y vivo en cada uno de ustedes, los que están presentes también, así miro al mundo entero; porque así lo instituyó Dios: cada uno con su trabajo, cada uno debe hacer lo que él nos manda en esta tierra.
Se inicia el Mensaje, afirmando que Ella goza por la participación en la naturaleza divina, de la visión divina. Ella no necesita se le informe lo que sucede y todo lo ve en su dimensión exacta.
De esta visión se pasa al tema de la Obediencia a la Voluntad Divina. El Hijo obedeció al Padre, por esta obediencia se humilló y tomó la condición de hombre, para que el hombre se humillara a sí mismo y por esta obediencia a Dios, alcanzara la participación en la naturaleza divina.
Como se comprueba, esta obediencia es la base de la espiritualidad católica, y por ende de este Mensaje, con todas las implicancias de este momento.
2. “Carta Documento” para Bergoglio:
Afirmaba Bergoglio muy convencido, que las manifestaciones marianas, eran vulgares correos. Si esto es un correo, lo que sigue es para él una Carta Documento:
Vi cada maravilla y cada destrucción, vi como castigaban y mataban a mi Hijo; pero solo mi fe me sacó adelante.
Este pensamiento pude ligarse al que presenta casi al fin del mismo:
...un Ángel me dio la gran y buena noticia, como fui castigada y con qué felicidad recibí esos castigos, porque sabía que Dios jamás me iba a hacer probar de una vara que no sea la dulce.
Esto es una alusión directa a las afirmaciones del supuesto papa, Bergoglio, metamorfoseado en el gran Francisco, quien afirmó que la Virgen dudó al ver crucificado y muerto a Jesucristo, y afirmó que Ella tildó al ángel de mentiroso:
Tampoco la Virgen lo entendía. Porque, en aquel momento, se acordaría de lo que el Ángel le había dicho: Será Rey, será grande, será profeta, y dentro de sí, con aquel cuerpo —tan herido, que había sufrido tanto antes de morir— en sus brazos, por dentro seguramente tendría ganas de decir al Ángel: ¡Mentiroso! ¡Me has engañado! 2
Como se comprueba, esta es una respuesta directa a las ocurrencias bergoglianas.
3. En pie de guerra:
No puedo permitir que cada día lo sigan matando, es por eso que como Madre me pongo en pie de guerra.
Así es prelados, esto es una guerra, no sé si se dieron cuenta, tan distraídos están últimamente. Y quien está en pie de guerra es Ella, a quien la liturgia que ustedes profanan todos los días, afirma categóricamente, pues dice en una de sus antífonas vespertinas:
Pulchra est et decora, filia Ierusalem: terribilis ut castrorum acies ordinata.
Como muchísimos prelados de hoy ignoran el latín, tan mal preparados están, que no me queda otro remedio que hacer una traducción, para que no digan que no entienden:
Eres hermosa y graciosa, oh hija de Jerusalén, terrible como ejército ordenado para la batalla.
¡Ay prelados! Qué falta de tacto la de ustedes, echarse en contra nada menos que un ejército.
4. Los tres pedidos:
Les he dado armas hace rato ya, para que las usen y es el momento.
Les he pedido que griten a los cuatro vientos, esto es verdad y ya las pruebas están.
Les he pedido que confíen en mí.
Por estos tres pedidos, no me digan que baje el volumen de mis indicaciones hacia los prelados indignos. No tengo otra escapatoria que ponerles el dedo en la llaga. Esto es una guerra, y en la guerra se combate con armas y las heridas de la guerra son dolorosas. Si se tiene Fe, las heridas se superan.
Porque no es nuestra pelea solamente contra hombres de carne y sangre, sino contra los príncipes y potestades, contra los adalides de estas tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires. Por tanto, tomad las armas todas de Dios, o todo su arnés, para poder resistir en el día aciago, y sosteneros apercibidos en todo. 3
Y como dice el tercer pedido, las pruebas ya están, y las exponemos aquí, nadie puede decir que inventamos o estamos en un mundo generado por nuestra propia imaginación.
5. El enojo divino:
Hoy tengo un tono más alto, quizás es mi enojo por aquel y aquellos que deben poner justicia en la Casa Divina de Dios, y no permitir ciertas cosas y otras pequeñas, porque con ellas empiezan, se lavan las manos como Poncio Pilatos y después nunca saben nada.
El problema que se suscita en estos momentos, es que no existe Casa de Dios, y a esta Casa se la profana, porque es solo la casa del hombre, como dirá al cerrar el Mensaje:
...hoy hacen fiestas adentro de las Iglesias.
Por ello, agrega el adjetivo Divina, para indicar con mucho decoro, la profanación que se comete a diario. Todo se inició llevando el santísimo a un costado de la iglesia, por este cambio, la Casa de Dios pasó a ser la Casa del Hombre; luego las misas se hicieron cara contra las caras de la gente, como se hace en una asamblea partidaria: es la tendencia antropocéntrica de una modernidad que todo lo profana.
La justicia en la Casa Divina de Dios, hoy no existe. Respuesta tácita a una era concluida de misericordia bergogliana, una misericordia ausente de justicia y arrepentimiento.
Es ya un clásico la actitud de ciertos prelados para hacerse los tontos. Nunca saben nada, nunca se involucran en nada, nunca ven nada. Tácitamente aprueban cosas que dañan la Fe católica, por el solo hecho de no intervenir. ¡Cuántos Poncios Pilatos! Cualquier barbaridad de esta Revolución Vaticana, es tácitamente aprobada.
6. “Documento” para el Estado Mayor argentino de Bergoglio:
En este lugar, en una montaña, en otro pueblo, en otra ciudad, en otro país, en todos diré lo mismo.
En toda guerra se lanza primero una declaración contra el enemigo, es lo que sucede aquí, esto es como un Documento, donde se declara la guerra, y los remitentes están en este párrafo. El Estado Mayor que vemos en la fotografía que ilustra este comentario, puede ir a retirar esta Declaración de guerra. Todos, bergoglianos, todos en el Cisma virtual de la herejía.
CISMA IMPLÍCITO. – Esta Declaración de guerra, es consecuencia de un Cisma dentro de la catolicidad. El cisma no está declarado, sino que va implícito, pues no se combate si las tropas no se hayan enfrentadas.
7 . Contra la herejía bergogliana:
Quiero que les enseñen a aquellos que no saben rezar lo que es un Padrenuestro, y que les enseñen que el único Padre sobre la tierra es no solo el que les dio la vida, el Padre con mayúscula es Dios;...
Una de las consecuencias de la herejía bergogliana, se basa en la falta de enseñanza, pues se la interpreta como proselitismo. Es Nuestra Señora que quiere que se haga “proselitismo”, es decir que se enseñe. En la enseñanza va el Padrenuestro, el cual es el resultado o símbolo de una serie de meditaciones. El Padrenuestro fue comentado por muchísimos autores de doctrina y fe bien reconocida y probada, entre ellas la de San Agustín y la de Santo Tomás de Aquino. A esto dice el Catecismo de San Pío X:
El Padrenuestro es la oración más excelente porque la compuso y enseñó el mismo Jesucristo; encierra con claridad y en pocas palabras cuanto podemos esperar de Dios y es la regla y dechado de todas las demás oraciones. 4
Dentro de esta enseñanza, está la guerra contra los falsos dioses, llámense como se llamen.
8. El fin momentáneo de la paternidad espiritual:
...aquel que se quiera llamar de ahora en más, o que quiera que lo llamen padre, va a tener que ganar esa palabra, porque Padre en esta vida hay uno solo y ninguno de ustedes se atrevería a ensuciarlo como lo están haciendo; menos a un hijo.
Esto es una guerra contra la herejía bergogliana, y en la guerra caen por el cisma, todos los títulos y las paternidades espirituales. Esto es doctrina católica correcta. Quien dice estar en el camino correcto debe demostrarlo.
ABBA, PADRE. – Abba en arameo se denomina al Padre, de allí proviene el término Abad, quien preside un monasterio. Sobre el abad afirma la Regla de San Benito:
Un abad digno de presidir un monasterio debe acordarse siempre de cómo se lo llama, y llenar con obras el nombre de superior. Se cree, en efecto, que hace las veces de Cristo en el monasterio, puesto que se lo llama con ese nombre, según lo que dice el Apóstol: "Recibieron el espíritu de adopción de hijos, por el cual clamamos: Abba, Padre" (Rm 8,15).
Por lo tanto, el abad no debe enseñar, establecer o mandar nada que se aparte del precepto del Señor, sino que su mandato y su doctrina deben difundir el fermento de la justicia divina en las almas de los discípulos. Recuerde siempre el abad que se le pedirá cuenta en el tremendo juicio de Dios de estas dos cosas: de su doctrina, y de la obediencia de sus discípulos. Y sepa el abad que el pastor será el culpable del detrimento que el Padre de familias encuentre en sus ovejas. …
...Por tanto, cuando alguien recibe el nombre de abad, debe gobernar a sus discípulos con doble doctrina, esto es, debe enseñar todo lo bueno y lo santo más con obras que con palabras. 5
9. La Capitana, no abandona su propia tropa, sino que lucha junto a ella:
Les doy mi palabra que nunca los dejaré, camino a sus lados. Caminé y lo seguiré haciendo porque amo a Dios, amo a mi Hijo sobre todas las cosas.
10. Contra el pragmatismo de la herejía bergogliana:
Vuelvan a los libros,...
La herejía bergogliana se basa en la supremacía de la acción, sobre la teoría. Tema este que expuse en mi blog hasta el cansancio. Nuestra Señora corta de raíz la herejía bergogliana al ordenar que se vuelvan a los libros, a la teoría, a la doctrina, a la vieja teología, a los grandes pensadores de Fe católica probada.
11. Contra la hermenéutica modernista:
Vuelvan ..., a las viejas escrituras donde empezó la Historia,...
Con esta orden, se da por tierra las traducciones bíblicas modernistas, acomodadas a los iconoclastas protestantes, con traducciones forzadas para sustentar la herejía. Volver, indica que se abandonó; es decir quememos lo moderno, abracemos lo antiguo, lo tradicional.
12. Apelación a la tropa:
Todos los grandes generales, arengan la tropa antes del combate. Así son famosos los discursos de Julio César, o los breves discursos de Napoleón, antes y después de cada batalla. Lo mismo hace Ella:
Yo hoy aquí, ante ustedes estoy, ¿ustedes ante mí están?
...(se escuchan algunos balbuceos)...
Escucho un murmullo apenas...
¡Sí Madre! (Afirman los presentes.)
El Yo hoy aquí, ante ustedes estoy, señala que la Capitana, está al frente de la tropa, ya dispuesta para enfrentar el Estado Mayor de la herejía bergogliana, y la pregunta es una apelación para ver si se la sigue en la batalla donde Ella va al frente. Sin embargo la respuesta que recibe no es de una tropa dispuesta a la guerra, falta una respuesta viril, enérgica, como la del soldado dispuesto a dar su vida; pues esto es la guerra y en esto consiste nuestra propia guerra, ¿estamos dispuestos a dar la vida por Ella?
¡Sí Madre!
Hubiera sido mejor decir, “sí Capitana”; pero la voluntad de seguirla no cambia con los títulos que le demos.
Peroración final.
Paso por alto lo que ya he comentado, y prosigo:
Quiero Paz, Paz en las almas, Paz en los hogares, alegría en la vida.
La guerra no es para alcanzar la Paz, sino que la guerra es de Paz. No combatimos con las armas de la carne, sino con las armas del espíritu, con los libros y las viejas escrituras; con la Fe de toda una Santa Iglesia, que aún desde la clandestinidad, ansía el combate, para llegar a la Verdad de siempre.
El juicio
Ante esta declaración de guerra, se pueden tomar dos actitudes: Creer o no creer. Es el cisma. Se abren dos bandos bien diferenciados. La Fe siempre divide, no suma como dice Bergoglio. La Fe no es un sincretismo estúpido y amorfo. Nadie está obligado a creer. Dios nunca obliga a creer, se cree porque se quiere, de allí esta expresión:
El que quiere creer que crea, y el que no se la perdió.
La Gracia pasa una sola vez por la puerta de cada uno y golpea, cuando no le abrimos, se va:
He aquí estoy a la puerta y golpeo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo. 6
Pienso que está claro lo que se pierde.
EL “ANTI-APARICIONISMO”. – Existen muchos católicos, muy bien encaminados, pero se resisten a creer en lo que vulgarmente llaman el “aparicionismo”. Les decimos, que este fenómeno divino se concluye, y este es el final: la guerra contra la herejía bergogliana. Todo el “aparicionismo” como ellos lo llaman, concluye en esta feroz batalla, y entre otras cosas, fue para preparar este dramático momento. Si se quieren arriesgar a perderse por el camino de la guerra, si se quieren perder la condecoración final, sigan así, no crean. Dios siempre respeta la libertad de cada uno.



1 Éxodo 20,2-5.
2 Encuentro con niños gravemente enfermos, 30 de mayo de 2015Encuentro con niños gravemente enfermos, 30 de mayo de 2015.
3 Efesios 6,12 y ss.
4 Número 281.
5 Cap. II.

6 Apocalipsis, 3,20.

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