Hijos:
La bendición del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo hoy les daré.
Cada uno de ustedes supieron elegir.
Cada uno de ustedes son un pedacito de carne del cuerpo de Jesús.
Canten cada mañana.
Canten cada anochecer.
Espanten al monstruo que acecha.
La confesión deben recibir.
Ayunen.
Limpien su alma.
La oración debe ser lo más importante en la vida de ustedes.
...
Únanse: unan sus manos unos a otros.
La cadena de la oración se debe transmitir. Sus almas se unen en una y es el alma de
su Dios.
... Yo les sabré dar la respuesta que necesitan.
Ayunen.
Limpien su alma.
Únanse: cada apretón de manos no dejará que esto se destruya.
...
Dios no los abandona: está en cada uno de ustedes.
Búsquense y los encontrará. Mírense unos a otros. Mírense unos a otros y sabrán quienes son a sí mismos. Siéntanse, acaríciense y así podrán vivir mejor, en paz.
La bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, les dejo a ustedes.1
Comentario
EL AYUNO. – En este Mensaje Nuestra Señora pasa a desarrollar el tema de la cuaresma y establece el ayuno en primer término, no ese ayuno ridículo de dos días obligatorios en las escandalosas normas actuales, donde la tendencia es no ayunar en absoluto. Al pedir ayuno, hace un elíptico reproche a una iglesia que huye del ayuno.LA LIMOSNA. – El ayuno sin limosna queda a medias. Lo que se debería gastar en comer, debe entregarse como limosna. Así leemos en el Pastor de Hermas del siglo II:
Esta es, pues, la manera en que has de guardar este ayuno [que
estás a punto de observar]. Ante todo, guárdate de toda mala
palabra y de todo mal deseo, y purifica tu corazón de todas las
vanidades de este mundo.
Si guardas estas cosas, este ayuno será perfecto para ti. Y así
harás … contarás el importe de lo que habrías gastado en la
comida aquel día, y lo darás a una viuda o a un huérfano, o a uno
que tenga necesidad, y así pondrás en humildad tu alma, para que el
que ha recibido de tu humildad pueda satisfacer su propia alma, y
pueda orar por ti al Señor. Así pues, si cumples así tu ayuno,
según te ha mandado, tu sacrificio será aceptable a la vista de
Dios, y este ayuno será registrado; y el servicio realizado así es
hermoso y gozoso y aceptable al Señor. Estas cosas observarás, tú
y tus hijos y toda tu casa; y, observándolas, serás bendecido; sí,
y todos los que lo oigan y lo vean serán bendecidos, y todas las
cosas que pidan al Señor las recibirán. [56]
De este modo...
No seas de los que extienden la mano para recibir y la encogen
para dar. (Didaché 4,5)
LA PENITENCIA. – Luego pasa al segundo pedido de importancia: Limpien su alma. Con esta alma que carga con todas las inmundicias de esta débil naturaleza, el ayuno le da fuerzas si es que busca limpiarse, y para ello, solo existe un medio: el sacramento de la penitencia, el cual es mucho más que una simple "reconciliación". No estamos dispuestos a vaciar de contenido los misterios de nuestra religión. Por consiguiente, es importante en esto, exigirle al confesor, la penitencia debida, si es que se hace el distraído y no la otorga, pues la polilla de la modernidad ha carcomido el concepto de este sacramento.
ORACIÓN. – Esta es la cuaresma que tiene por modelo la oración de Jesucristo en el desierto: Espanten al monstruo que acecha, espanten las tentaciones.
LA ENSEÑANZA DE LOS SANTOS PADRES. – Afirmaba el Papa San Gregorio Magno, confirmando los pedidos de Nuestra Señora:
Por lo tanto, al entrar, amadísimos, en estos días místicos (de cuaresma), santamente instituidos para purificar las almas y los cuerpos; procuremos obedecer los preceptos de los Apóstoles, liberándonos de toda mancha del cuerpo y del espíritu: para que, retomando los combates que existen entre las dos partes de nosotros mismos, el alma pueda recuperar la dignidad de su imperio, siendo justo que ella, sumisa a Dios y por él gobernada, sea dueña de su cuerpo, de este modo no daremos escándalo a nadie, no incurrimos en la culpa de los malignos. (Homilia 16. in Evangelia.)
CANTO DE LAUDES Y VÍSPERAS. – De la oración, pasa al canto: Canten cada mañana. Canten cada anochecer. El canto matutino y vespertino, recuerda el cantar del Oficio de las Horas: Laudes y vísperas; y cuando hablamos del Oficio Divino, no nos referimos al minimalista, ese de un poco más de un par de salmos en cada hora; sino al que existía antes de su destrucción, llevada a cabo por el Novus Ordo del Gran Arquitecto Bugnini. Para aquellos que han recibido una iniciación en este tipo de oraciones, como vivimos en una época de resistencia y restauración, es conveniente aplicarse a los laudes y vísperas monacales de aquellos que conservan la Tradición.
LA CADENA ES UNIDAD. – De este modo, se llega a la Cadena de la Madre de la Humanidad: Penitencia, Ayuno, Oración y Canto. La Cadena produce la auténtica unidad.
Esta oración no es la de los iconoclastas protestantes, donde solo existe una oración entre Dios y el individuo; sino que esta Oración se realiza en unidad: Únanse: unan sus manos unos a otros. No es la oración individualista, sino la cadena de la oración, la cual se debe transmitir. Es la oración del cuerpo místico, de la iglesia, es así como sus almas se unen en una y es el alma de su Dios, puesto que somos un pedacito de carne del cuerpo de Jesús.
El cuerpo místico de Cristo cierra todo el mensaje. Es la vida del cristiano, puesto que ver, sentir y escuchar son las acciones propias de la vida, del niño que nace del seno materno. Para nacer a esta nueva vida, la que se origina en la gestación de la Pascua cristiana, es necesario un proceso: mírense, siéntanse, escúchense a sí mimos y si llegan a hacerlo, me encontrarán. Algo que nunca se debe olvidar: Dios no los abandona: está en cada uno de ustedes.
LA CARIDAD. – Búsquense, pues el hecho de buscarse hará el milagro donde Dios vendrá a nuestro encuentro. La anáfora mírense unos a otros, insiste en la idea de la unidad dentro de Cristo, la unidad proporciona al cristiano el nosce teipsum (conócete a ti mismo) que tanto buscaban los antiguos encerrados en su propio egoísmo, aquí lo logramos saliendo de nosotros mismos, por esto mírense unos a otros y sabrán quienes son en sí mismos. Por último la unidad conlleva la caridad, graficada en la metáfora de acaríciense y la consecuencia lógica de todo el proceso de unidad, ...y así podrán vivir mejor, en paz.
1 Mensaje 43 para la cuaresma de 2003.

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